jueves, 8 de noviembre de 2007

Probando Linux en real (Segunda parte)

Voy a omitir la descripción de todo el proceso de instalación de Kubuntu 7.10 "Gusty Gibbon". No ofreció ningún problema. Se instaló automáticamente GRUB, que reconoció el "boot record" anterior, y me permitía "dual boot" entre Linux y mis dos particiones Windows. Hasta aquí perfecto, ningún problema.

Pero sí los hubo al reiniciar el equipo y, aunque no dispongo de demasiadas pruebas, el culpable para mí es GRUB.

Resulta que Kubuntu se quedaba "colgado" al iniciar el arranque, con la barra de desplazamiento más o menos a un tercio de su recorrido. Pero esto solo ocurría cuando se trataba de un reinicio. Si apagaba el equipo y lo volvía a encender, cargaba sin problemas. Más aún: Windows Vista se quedaba "como un queso" de la misma forma y en el mismo punto, cosa que nunca había sucedido antes, y de igual manera, si en lugar de apretar el botón "Reset" del equipo, lo apagaba y encendía de nuevo, también Windows Vista se iniciaba perfectamente.

(Posteriormente, y una vez eliminada la partición Linux y GRUB, Windows Vista no ha vuelto a repetir el "cuelgue" en los reinicios, lo que parece confirmar mis sospechas)

Bien, pues con mi Kubuntu 7.10 recién instalado, me dispuse a experimentar. Observé que de vez en cuando aparecían en el monitor unas bandas negras que desaparecían de inmediato, como un molestísimo parpadeo, que ocurría siempre al principio, y esporádicamente después, aunque había ratos en que mirar el monitor era un suplicio. Tomé nota mental de verificar los parámetros y drivers de la tarjeta gráfica.

Nada más iniciarse, parecieron dos iconos "actualizaciones de paquetes disponibles" y "actualizaciones de controladores restringidos (?) disponibles".

Me dispuse a hacer click en este último... y entonces descubrí que ratón y teclado no funcionaban (aunque sí lo hacían, al menos el ratón, unos segundos antes)

Esto me obligó a reiniciar el equipo "a las bravas", mediante el interruptor "Reset", porque en esas circunstancias no podía hacerlo de forma ordenada, y esa fue la primera vez que el arranque de Kubuntu se "colgó", como decía antes. Cuando lo del ratón me ocurrió por tercera vez en pocos minutos, tuve que decidir dedicarme en primer lugar a intentar solucionarlo, porque así no había forma de trabajar.

No he conseguido relacionarlo con ninguna circunstancia. Parecía aleatorio: unas veces (como la primera) me quedaba sin ratón y teclado en segundos, y otras sin embargo funcionaba durante mucho tiempo antes de "colgarse".

Por cierto: el icono de los "controladores restringidos" no volvió a aparecer. El correspondiente a "actualizaciones disponibles" sí. Hice click sobre él, y comenzó a descargar e instalar paquetes para "actualizar a la versión 7.10" (???)

Detengámonos aquí un momento. ¿Cómo que "actualizar a la versión 7.10?". Pero si yo terminaba de descargarme el CD entero de esa versión. ¿Entonces?

En un momento determinado, un aviso me informó que el paquete "libxxxxx" (las x son mías, es que no recuerdo el nombre) era obsoleto, y no se podía instalar. Pulsé "Sí"... y ahí terminó la "actualización a la versión 7.10", antes de que hubiera finalizado. Nunca más apareció el icono, y no descubrí si había alguna forma de iniciar de nuevo la actualización manualmente (tampoco le dediqué mucho tiempo a esto) Claro que... siendo un poco malicioso, pienso que a lo mejor, si la hubiera encontrado, la cosa habría acabado igual de mal y en el mismo punto.

Necesitaba un medio de almacenamiento que me permitiera transportar las imágenes de las capturas de pantalla a mi carpeta en Windows Vista. La solución obvia era conectar mi disco duro USB. Entre las novedades de la versión 7.10, había leído (aunque sin muchos detalles) que se ha implementado la compatibilidad con NTFS, de manera que supuse que ello no tendría que causarme problemas.

Conecté el disco, e intenté acceder a su contenido:

Respaldo

¡Oh!, maravilloso:

hal-storage-removable-mount-all-options refused uid 1000

Afortunadamente, pinché un "stick" de memoria. Y ya puestos, introduje una vieja tarjeta de 32 Mb en el lector:

SDI1

Bueno, al menos esto funcionaba, así que en adelante guardé las instantáneas en "Transporte".

Pero decía que me había propuesto solucionar el problema de ratón y teclado. Lo primero fue ir a la configuración de ratón y teclado, en "preferencias del sistema". Allí me encontré con esto:

ratón

Como no se leerá el comentario final, lo trascribo a continuación:

"Tiene conectado un ratón Logitech, y se encontró libusb al compilar, pero no fue posible acceder al ratón. Probablemente se deba a un problema de permisos. Debería consultar el manual para saber cómo corregir esto".

¿A un problema de permisos? Pero, ¿qué es esto? Me parece simplemente inconcebible que un Sistema Operativo reconozca e instale un determinado dispositivo, y no solucione los problemas de permisos (¿qué permisos?) o de cualquier otra índole, dejándoselos al usuario. En fin, esto es Linux, donde la tan cacareada seguridad aparentemente es tal, que el propio Sistema Operativo, al parecer, no se concede permisos a sí mismo.

Además, no puedo dejar de pensar en mi ignorancia que, si se tratara de un problema de ausencia de permisos, el ratón no habría funcionado nunca. Pero funcionaba... a ratos.

Me voy a la ayuda, tal y como recomienda el aviso. Como de costumbre, con dos búsquedas en la misma ("teclado USB" y "ratón") consigo mayormente perder el tiempo:

manual I manual II

Esto me ha sucedido docenas de veces en este último mes, y con varias distribuciones, lo que me lleva a preguntarme para qué demonios existe la posibilidad de búsqueda en la ayuda, que no sirve de maldita la cosa. Quizá es que estoy mal acostumbrado: si hago lo mismo en Windows, me ofrece una lista de enlaces a capítulos de la ayuda donde aparecen las palabras buscadas.

Finalmente, no me quedó más remedio que recorrerla a mano, y a través de ella, conseguí el siguiente script:

#!/bin/bash
#

# /etc/hotplug/usb/consoleUserPerms
#

# Configura nuevamente la conexión del dispositivo USB para el usuario propietario

# de la consola de acuerdo a pam_console pueda acceder desde el espacio de usuario
#

# Tenga en cuenta que para que este script funcione, necesitará todo lo siguiente:

# a) una línea en el archivo /etc/hotplug/usb.usermap u otro archivo usermap

#    en /etc/hotplug/usb/ que corresponda al dispositivo que esté utilizando.

# b) una configuración que utilice pam_console y que cree los respectivos archivos de bloqueo

#    conteniendo el nombre del usuario. Puede comprobar esto

#    ejecutando «echo `cat /var/{run,lock}/console.lock`» y

#    verificando que aparece aquí el usuario mencionado anteriormente.

# c) un núcleo de Linux que soporte conexión en caliente (hotplug) y usbdevfs

# d) el paquete hotplug (http://linux-hotplug.sourceforge.net/)
#

# En el archivo usermap, el primer campo«usb module» debería llamarse

# «consoleUserPerms» para que llame a este script.

#

if [ "${ACTION}" = "add" ] && [ -f "${DEVICE}" ]
then

# Nuevo código, utilizando los archivos de bloqueo en lugar de copiar los archivos de

/dev/console

# Esto también funciona con los accesos sin kdm (ejem: en un terminal virtual)

# Idea y code de Nalin Dahyabhai <nalin@redhat.com>

if [ -f /var/run/console.lock ]

    then
        CONSOLEOWNER=`cat /var/run/console.lock`

    elif [ -f /var/lock/console.lock ]

    then
        CONSOLEOWNER=`cat /var/lock/console.lock`

    else
        CONSOLEOWNER=
    fi

    if [ -n "$CONSOLEOWNER" ]

    then
        chmod 0000 "${DEVICE}"

        chown "$CONSOLEOWNER" "${DEVICE}"

        chmod 0600 "${DEVICE}"

    fi

fi

Paso a paso. Lo primero que indica es que hay que abrir una consola, y comprobar la existencia de no sé muy bien qué, de manera que abrí una consola, y copié/pegué el texto del script:

cat

echo `cat /var/{run,lock}/console.lock`

cat: /var/run/console.lock No existe el fichero o directorio

cat: /var/lock/console.lock No existe el fichero o directorio

Aún intento editar el archivo /etc/hotplug/usb/consoleUserPerms citado a continuación en el script:

consoleuserperms

No existe. Todo esto es como una inmensa broma de mal gusto. Me lo pienso unos instantes. Llevo a estas alturas seis "cuelgues" del ratón, y es obvio que así no podré continuar.

Pero también es obvio que si un comando sacado de la propia ayuda de Kubuntu no funciona, los pasos siguientes (que son como chino para mí) no podré completarlos de ningún modo.

De manera que abandono el intento en este mismo instante, aunque ya sé que, de no solucionar este problema, no podré utilizar Linux.

Bien, el segundo problema es el parpadeo del monitor. Me voy a "Monitor y pantalla" en las Preferencias del Sistema:

ATI

Perfecto. "Radeon fglrx", no 9550, que es el modelo real. Y los botones de opción "controlador" ("estándar" y "propietario", lo que quiera que signifiquen) deshabilitados. No sé qué diferencia puede haber entre ellos, pero es que no me ofrece la más mínima posibilidad de actuar sobre nada. ¡Buehhhhh! tendré que resignarme con los parpadeos del monitor.

Decido verificar qué elementos hardware se han instalado, y cuales no.

De momento, está claro que ha reconocido el "stick" Bluetooth, porque la barra superior luce el "logo" azul. Me dirijo a las páginas del fabricante de mi teléfono móvil (sin mucha esperanza) y verifico que, efectivamente, no hay software para Linux, de manera que no me sirve de nada disponer de Bluetooth, porque utilizo esta conexión exclusivamente para sincronizar la agenda y guía de mi Nokia 6630 con Microsoft Outlook.

Reviso durante unos instantes las entradas de KInfocenter. Bien, mucha información que no me sirve de gran cosa:

kinfocenterPCI1 kinfocenterPCI2 kinfocenterPCI3 kinfocenterPCI4

Suficiente. Pero con ello puedo darme cuenta de que ha reconocido la mayor parte de los dispositivos. Por ejemplo, la tarjeta gráfica aparece como "ATI Radeon 9550", no "fglrx" que debe ser el nombre de algún controlador que, a las pruebas me remito, no va "fino" del todo. Y de que el hecho de que los haya reconocido, no significa necesariamente que estén dispuestos para funcionar, o que funcionen correctamente.

Me pregunto si la conexión USB con el SAI funciona, pero desisto después de buscar durante 15 minutos en "Preferencias del Sistema". Ni rastro. O no he dado con el lugar apropiado, o no tengo forma de configurar cuántos minutos debe esperar Linux, con el equipo funcionando con baterías, antes de hibernar o apagar el Sistema.

La red:

kinfocenterRed

Ni rastro del adaptador PRISM Wireless. Recuerdo que, cuando tuve el mismo problema con Windows Vista, al menos el "Administrador de dispositivos" lo relacionaba con un signo de exclamación, porque no había encontrado drivers apropiados. Pero aquí... simplemente "missing".

Se me ocurre entonces probar a reproducir un CD de música y un DVD conteniendo una película, Inicio Amarok desde la ventana que se visualiza al insertar el CD:

Amarok1

Se me hace eterna la espera mientras "construye la colección" (casi 4 minutos) Pero finalmente...

Amarok2

Y el sonido se reproduce correctamente. ¡Por fin, algo que funciona!

Introduzco el DVD de vídeo en el lector. De la misma forma anterior, se detecta su presencia, y se me da opción a reproducirlo con algo que se llama "kaffeine"... pero una vez iniciada la aplicación, aparece una ventana de opciones, que habla de un dispositivo DVB-T Philips, que parece corresponder a la tarjeta de tv (supongo que el chip será de Philips, porque la tarjeta es una Hauppage WinTV). Y como no sé si el "tuner timeout" es 1.500 o 2.793.612, y si la fuente (lo que demonios signifique eso) debe ser "at-Offical" o San Serenín del Monte, y como además no estoy intentando configurar la tv, sino ver una película, y como adicionalmente es mi opinión que todas estas cosas deberían ser transparentes para mí, no puedo hacer más que pulsar "Aceptar":

Kaffeine1

¡Perfecto!:

Kaffeine2

Pero cuando pulso de nuevo "Aceptar", suponiendo que esto finalizará la aplicación, me sorprende:

Kaffeine3

Click en "Reproducir DVD", y...

Kaffeine4

...pero no se reproduce nada.

Probé con todos los botones y opciones de menú que se me ocurrieron, pero sin resultado. Observé también que había dos botones "Radio" y "Tv" sobre la ventana que seguía obstinadamente en negro, pero no sucedió nada al hacer click sobre ellos.

Poco me quedaba ya por hacer. Llevaba a estas alturas como seis horas de trabajo y más o menos 25 "cuelgues" del ratón, con sus correspondientes apagados "a la brava", y un Sistema así no es apto para trabajar, aunque no me faltaran elementos imprescindibles, que me faltaban "a puñados".

Pero tenía una gran curiosidad por ver en acción el famoso Beryl que, según he leído a muchos usuarios, es más bonito, más perfecto, más espectacular, y consume menos recursos (?) que su homólogo Flip3D en Windows Vista.

De manera que abrí el instalador de paquetes y busqué "beryl". Nada.

Bien, uno tiene muchas "malas" costumbres cuando trabaja con Windows. Por ejemplo, la de suponer que siempre va a encontrar en la Red una página desde la que descargarse la aplicación, de manera que me fuí a Internet y busqué en Google.

Quince minutos después, ya sabía que ahora es Compiz-Fusion. Nueva búsqueda de "compiz" en el instalador de paquetes. Nada.

Volví a Google ("instalar Compiz") y como media hora después, me desayuné con que, por favor, que esto es Linux, nada de utilizar una aplicación gráfica como el instalador de software: hay que abrir una consola y escribir un apt-get con la tira de nombres de paquetes detrás.

De nuevo, detengámonos aquí: a riesgo de que algún experto me llame ignorante (sin problemas, lo soy en lo tocante a Linux) me atrevo humildemente a decir lo que sigue:

El paquete existe en alguna parte, porque si no, no habría podido instalarlo con apt-get. Entonces, ¿por qué la búsqueda en el instalador no me lo ofrece? Lo dejo ahí, como un hito más en el para mí absurdo empeño que parece tener todo lo relacionado con Linux en que no puedas hacer nada sin recurrir a la ... consola. Y con privilegios de superusuario, lo que te obliga constantemente a estar introduciendo tu contraseña.

Bien, lamento no tener esto documentado con imágenes. Las obtuve, estoy seguro, pero no están en el "stick" de memoria, vaya usted a saber por qué.

El caso es que dos cuelgues de ratón después, ya tenía instalado Compiz Fusion. Abrí entonces la ventana de configuración (no sin cierto trabajo para encontrar cómo, para lo que me ayudó de nuevo Google) y decidí que mis conocimientos no están a la altura del paquete, porque me vi absolutamente incapaz de entender el sentido y finalidad de la pléyade de botones y opciones que allí había. Y también, todo hay que decirlo, porque a estas alturas estaba completamente harto, y porque se me volvió a "colgar" el ratón, y decidí que hasta aquí habíamos llegado.

Bien, pues esto fue todo. A partir de aquí, reconstruí el "master boot record" de Windows Vista, recuperando su estado anterior desde una copia de seguridad.

A continuación, eliminé la partición de Linux, y volví a extender la de Windows Vista, que recuperó así los 11 GB perdidos. Inicié de nuevo Vista sin problemas, (de seguro porque de GRUB obviamente no quedaban ni señales) y con esto finalizó mi fallido intento de instalar Linux sobre una máquina real, con hardware real. La misma máquina en la que instalé y corre sin problemas Windows Vista.

He aprendido muchas cosas. La primera, que en el entorno casi de laboratorio que utilicé para las pruebas anteriores, las cosas fueron mucho más fáciles (a pesar de las múltiples dificultades que encontré) porque estaban de por medio los drivers de Vmware, que me solucionaron muchos de los problemas que afloraron lamentablemente cuando Kubuntu 7.10 hubo de enfrentarse con la realidad de un hardware que claramente no es capaz de manejar, al menos no sin apt-get's, consolas, y mucha navegación por los foros, cosa de la que estoy dolorosamente harto a estas alturas. Y no se trata del hardware más novedoso.

No es así, en mi opinión, como debe funcionar un Sistema Operativo. También en Windows Vista me he encontrado a veces en la necesidad de buscar información cuando me he encontrado ante algo que no sabía hacer, pero hay diferencias importantes.

Y si después de leer lo anterior no las encuentras, te ayudo: cuando he tenido algún problema con los drivers de un dispositivo (recientemente con la nueva tarjeta de tv) me he conectado a la página del fabricante, y he encontrado drivers actualizados. Y me ha bastado hacer doble click en el icono que representaba la aplicación para instalarlos, sin foros, apt-gets ni más historias.

¡Culpa de los fabricantes, que no escriben drivers para Linux! diréis quizá algunos. Bien, pienso dedicarle un post a este tema, así que no responderé aquí.

Pero hay algo que sí voy a decir, porque me lo pide el cuerpo a estas alturas.

Le he dedicado muchas horas a esto, la mayor parte de las cuales he debido emplear en buscar información en Internet. Ya sabéis que cuando realizas una búsqueda, además de muchos enlaces rotos, otros que conducen a páginas que en su día contuvieron las palabras de búsqueda pero ahora ya no, páginas que te aburres de esperar a que carguen... hay mucha información que no tiene nada que ver. Y entre esa información sin relación con el motivo de la búsqueda, me he encontrado con algo para mí inconcebible.

En uno de los (pocos) comentarios de este blog me decía un lector que "Windows es caro, y no todo el mundo, sobre todo en países con economías emergentes, dispone del dinero necesario para pagarlo". Lo admito, de hecho ya lo hice en una respuesta a ese comentario.

Pero lo inconcebible, es haber tropezado con literalmente cientos de testimonios de usuarios que acababan de adquirir un portátil, pongo por caso, con Windows Vista Home Premium preinstalado de fábrica, ¡y querían desinstalarlo para poner Linux! Aquí no hay dificultades económicas, amigo lector: ya lo compró.

Bien, todo el mundo es muy libre de hacer lo que quiera con su tiempo y su dinero, así como yo también tengo la libertad de decir que este comportamiento me parece delirante.

Entre esos testimonios, recuerdo el de una chica (a la que respondí) pidiendo por favor que alguien le dijera como eliminar Linux y reinstalar Vista, porque no había sido quién de hacerlo funcionar (me refiero a Linux) Y no era el único. Sobre todo, los problemas tenían que ver con cómo deshacerse de GRUB, y recuperar el antiguo sector de arranque. Y ya os podréis imaginar, que quienes querían recuperar su Windows que alguno decía que "en mala hora desinstalé", seguramente es porque habían tropezado con problemas en Linux como los míos, o incluso más graves.

Había otro que decía que "iba a utilizar el fin de semana para deshacerse del horrendo (sic) Vista, para poner Ubuntu en su lugar", en un portátil recién comprado. Claro que, a pesar de que otros le pedían que contara su experiencia, no lo hizo (y el último "post" era de mayo pasado) ¿No quiso contarlo, o no pudo hacer funcionar Ubuntu?

Bien, paso por lo de "horrendo", va en gustos. A mí personalmente, comparando la estética de los GUI's, todos los de las distribuciones de Linux que conozco me parecen rudimentarios y poco elaborados, pero ya digo que eso va en gustos.

Lo que nunca podré comprender, y con esto termino, es que alguien, que ya ha pagado por un Sistema Operativo al adquirir su máquina, (Sistema Operativo que funciona y bien, digan lo que digan algunos) y que ha sido configurado y afinado para trabajar con el hardware un tanto especial de los portátiles, lo desinstale para instalar Linux, y con ello estoy seguro que debe pasar por un verdadero infierno de consolas, apt-get's, monitores que parpadean, ratones que funcionan a ratos, drivers de tarjeta gráfica "fglrx"... y a veces tendrá que volver atrás, ante la imposibilidad de hacer que Linux funcione adecuadamente, y no le será fácil. No es un problema de dinero, como decía, sino otra cosa que escapa por completo a mi comprensión, y que se llama f-a-n-a-t-i-s-m-o.

No imaginaba cuando comencé que la militancia en lo del software libre y Linux de algunos, les pudiera llevar a esos extremos, para mí absurdos.

Repito lo que decía en mi primer post: un Sistema Operativo, cualquier Sistema Operativo, es una herramienta de trabajo, no una religión.

Pero cuando comencé con esta última serie de dos post, dije que mi intención era hablar sobre esa "leyenda urbana", según la cual, los drivers de los dispositivos son un problema en Linux.

Después de esto, creo estar en condiciones de afirmar que no se trata de una leyenda urbana: Linux tiene en este terreno un enorme agujero que, en mi opinión, es una de las causas fundamentales que impiden su extensión.

Adición posterior:
Inmediatamente después de publicar este post, intenté guardar desde Windows Vista un documento en el "stick" de memoria (que aún contenía las capturas de ventana realizadas en Kubuntu 7.10) y no pude... porque no había espacio. De manera que no tengo por menos que sospechar que estuve "grabando" durante mucho tiempo, con la memoria del "stick" llena, y Linux no me advirtió de la circunstancia, y por esa razón he echado en falta posteriormente docenas de imágenes. Me encanta. Otro punto "a favor" de Linux.

Probando Linux en real (Primera parte)

Este "post" no iba a tratar de lo que al final he escrito. Había leído, en el artículo a que me refería en el anterior post, que es un verdadero problema hacer funcionar determinados dispositivos en Linux, sobre todo si son de reciente aparición, así que el título previsto era "Leyendas urbanas (Segunda parte)".

Estaba documentándome sobre ello, cuando de repente se me ocurrió la idea: "¿y por qué no -me dije- haces una prueba con tu hardware real, no con el montaje de máquina virtual con que lo has hecho hasta ahora?"

Dicho y hecho. Arañé 11 Gb de la partición donde ahora está instalado Windows Vista, me "bajé" la última distro de Kubuntu (7.10 "Gusty Gibbon") y me puse manos a la obra.

Pero antes tendría que explicar cual es ese hardware, y quizá cómo fue con él mi instalación de Windows Vista Ultimate.

Incluyo a continuación un detalle del hardware del equipo.

NOTA: Los elementos señalados en rojo fueron incorporados con posterioridad a la instalación de Windows Vista Ultimate.

Procesador: Intel(R) Pentium(R) 4 CPU 3.00GHz "Northwood HyperThreading" Revisión 00000F29h - Caché L1 8 Kb, L2 512 Kb

Placa base: MSI MS-7048 (Medion OEM)

Chipset: Intel Springdale i865PE.

Memoria: 4 x 512 MB Kingston K PC3200 DDR SDRAM 200 Mhz.

BIOS: Award 6.00 PG.

Monitor: NISU TFT 19".

Teclado: Logitech Cordless Keyboard.

Ratón: Logitech Cordless Click! Plus Optical.

Tarjeta gráfica: ATI Radeon 9550 256 Mb DDR.

Disco 1: Seagate ST3500630A ATA Barracuda 7200.7 Plus 500630 Ultra ATA/100 500 Gb.

Disco 2: Seagate ST3200021A ATA Barracuda 7200.7 Plus 200822 Ultra ATA/100 200 Gb.

Unidad óptica 1: LG DVD+RW/DVD-RW/DVD-RAM ATAPI.

Unidad óptica 2: Afree DVD-ROM 16X ATAPI.

Red 1: Adaptador de Fast Ethernet compatible VIA Rhine III  (integrado en placa)

Red 2: PRISM 802.11g Wireless Adapter PCI Express.

Modem: Conexant SoftV92 SpeakerPhone SoftRing Modem with SmartSP.

Sonido: C-Media CMI9780 @ Intel 82801EB ICH5 - AC'97 Audio Controller [A-2/A-3] (Integrado en placa)

Lector de tarjetas "16 en 1": Conceptronic Multifunction Panel Internal.

Tarjeta tv: Hauppauge WinTV-HVR 1100.

Bluetooth: Conceptronic CBTU 121203 61657 ("stick" USB)

SAI: APC Back-UPS RS 800 (con conexión USB)

Como veis, un equipo que cuando lo adquirí -va para cuatro años ya-, no era "lo último", aunque tampoco de lo más barato del mercado.

Incluyo aquí el contenido de mi "Administrador de dispositivos". Como puede verse, no hay conflictos ni dispositivos sin instalar o que no funcionen:

AD I

AD II

AD III

El Sistema Operativo original, preinstalado de fábrica, era Windows XP Home SP1.

Bien, pues cuando apareció la primera "beta" de Windows Vista, la "bajé" por curiosidad. Fracaso total, no debía tener drivers de la placa gráfica original (lamento no recordar el modelo) y no pude instalarla siquiera.

La "beta 2", sí pude instalarla. Me sirvió para hacerme una idea acerca de lo que iba a ser Windows Vista, aunque había algunos fallos (recuerdo, por ejemplo, que "administración de discos" se quedaba colgada... aunque siempre funcionaba a la segunda) Con ella vi mis primeras BSOD en Vista, (las archifamosas pantallas azules de error de Windows)

No recuerdo qué funcionaba y qué no, porque en realidad la tenía instalada con "dual boot", y le dedicaba poco tiempo. Total, yo seguía trabajado con Windows XP Home (para entonces ya SP2)

Y llegó la RC1. Se habían pulido la mayor parte de los problemas, aunque aún alguna función no estaba implementada, y "casi" se podía trabajar con ella. La última BSOD hasta la fecha la he visto con esta versión, cuando intenté instalar unos drivers de no muy clara compatibilidad (no doy más detalles porque he olvidado las circunstancias, aunque tenía algo que ver con los puertos FireWire, en los que no funcionaba ningún dispositivo conectado)

Cuando al fin Microsoft comenzó a vender la versión comercial, me hice con un CD (prestado por un amigo) y lo instalé. No podía activarlo, porque mi amigo ya lo había hecho, pero valía durante un periodo de prueba de 30 días. Y ésta sí la puse en producción, (aunque seguía -y sigo- manteniendo XP Home SP2 en una partición) Por cierto, creo que no he vuelto a utilizarlo desde entonces (marzo o abril de 2007)

Me convenció, y lo compré. Antes de instalarlo, y como mi disco de 200 Gb (único en aquel momento) reventaba por las costuras, adquirí uno de 500 Gb. Reinstalé XP Home en una pequeña partición (soy muy desconfiado) e instalé mi flamante Vista Ultimate ocupando la mayor parte de los 500 Gb. Esto me aseguraba no tener problemas posteriores con la activación de Windows Vista.

Incidencias durante la instalación:

  • No encontró drivers para la tarjeta PRISM Wireless. Se me ocurrió utilizar los viejos drivers XP. Solucionado.
  • La tarjeta de TV de entonces, una Philips he-olvidado-qué-modelo, no la reconocía Windows Media Center, aunque se habían instalado los drivers, y no aparecía como problema en el "Administrador de dispositivos". Probé a instalar la vieja aplicación XP Pinnacle que venía preinstalada con el equipo, y funcionaba: podía ver tv y escuchar radio (cosa que, por cierto, hago muy pocas veces)
  • No había "versión Vista" del software HP para mis impresoras PSC 2355 all-in-one y Laserjet 1010 (este último, sigue sin haberlo) Ello no obstante, Windows Vista reconoció e instaló ambas impresoras, que funcionaban a la perfección.
  • No había aún "versión Vista" del software ATI Catalyst, pero Windows Vista reconoció e instaló la tarjeta gráfica sin problemas.
  • No había (sigue sin haber) "versión Vista" del software de conectividad de Nokia para el teléfono 6600. Al instalar la "versión XP", un mensaje me avisó de que "el software no ha sido nunca probado en esa versión de Windows", pero se instaló sin problemas, funcionó, y sigue funcionando a día de la fecha.

Bien, cuando abrí por primera vez la caja del ordenador para instalar el disco duro nuevo, observé algo "chocante": no había más ventiladores que el de la CPU (que extraía mediante una tobera el aire caliente del procesador directamente al exterior de la caja) y el de la fuente de alimentación. Desgraciadamente, no di al asunto la importancia que enseguida vi que tenía: la tarjeta gráfica comenzó a fallar aunque, obviamente, al principio pensé que la culpa era de Windows Vista. Pero conseguí un software que medía las temperaturas de placa, procesador y discos, y se me hizo clara la razón. El nuevo disco (temperatura máxima 56º) estaba a 54º. El procesador... he olvidado las temperaturas, pero aquello era un horno.

Conclusión: la disipación pasiva estaba calculada al milímetro para los dispositivos instalados en la fábrica (al menos quiero creerlo) y agregar un disco nuevo, que además es de los "calentitos", lo descompensó todo.

Y mientras me dedicaba a elegir una nueva caja más ventilada, subieron las temperaturas atmosféricas... y se quemó la tarjeta gráfica.

Es difícil conseguir en el mercado una AGP "decente", y además me corría cierta prisa porque estaba sin ordenador, de manera que compré lo único que encontré por los alrededores: la ATI Radeon 9550 que tengo ahora. La monté, Windows Vista la reconoció, y a trabajar. Aunque con la caja abierta, y un ventilador (de los de poner encima de la mesa) soplando aire al interior.

Al fin me decidí por una caja Thermaltake con dos grandes ventiladores delantero y trasero. Pasé toda la "cacharrería" de una a otra caja, y encontré cuatro problemas:

  • La tarjeta de tv tenía un euroconector que no estaba en la placa de conexiones posterior, sino en un orificio practicado directamente en la caja. No me importó perderlo, porque no lo había usado nunca.
  • La antena de la tarjeta PRISM Wireless me obligó a hacer un trabajo de bricolage para instalarla, pero finalmente quedó bien.
  • Tuve que perder la posibilidad de usar el mando a distancia de la tarjeta de tv, no encontré manera de ubicar su antena en la nueva caja. Otra pérdida que no me importó en absoluto, porque nunca lo había usado.
  • Lo que sí importaba, y no tuve forma alguna de solucionar, es el traspaso a la nueva caja del panel frontal que tenía las salidas/entradas de audio y vídeo, más los conectores de los puertos USB y Firewire. El antiguo panel estaba diseñado exprofeso para la vieja caja, y no había manera de fijarlo en la nueva.

Solucionar el último problema me costó 32€. Adquirí un panel Conceptronic, (debo añadir que con algún recelo, porque ni la caja ni el manual decían nada de Windows Vista, y el comerciante no me aseguró que funcionara correctamente) Pero la monté, Windows la reconoció e instaló los drivers sin ninguna dificultad. Funcionando.

Posteriormente, me deshice de mi obsoleta grabadora de CD/DVD, y la sustituí por otra de mayor rendimiento, con posibilidad de doble capa y lightscribe. De la misma forma, Windows Vista la reconoció, e instaló automáticamente los drivers.

Y por último, recientemente he sustituido la vieja tarjeta de tv por otra más moderna y "Windows Vista ready". Pero ello me obligó, a su vez, a adquirir un modem nuevo (utilizo el fax con alguna frecuencia) ya que el viejo modem estaba integrado en la placa de tv específica que instalaron en fábrica.

Para hacer funcionar la tarjeta de tv en Media Center, hube de acudir a la página del fabricante, donde encontré los drivers específicos para Vista. Por su parte, el modem fue reconocido e instalado por Windows Vista sin mi intervención. Ahora puedo ver tv tanto analógica como digital terrestre, y escuchar la radio en Media Center, aunque fue más un capricho de 54€ que otra cosa, porque sigo sin utilizarlo salvo de pascuas a ramos.

Lo de la temperatura de los discos duros me dejó tan traumatizado, que ahora dispongo de un software que me la muestra permanentemente en el área de notificación de la barra de tareas:

HDD

Como veis, no presentan ningún problema (34 y 33º) pero la mantengo porque lo que sí se calienta como el infierno cuando lo tengo conectado es el disco duro USB, problema al que tendré que buscar una solución inmediata, porque es en él donde tengo copias de seguridad de todos mis documentos.

Con todo esto, lo que quiero dejar patente es que ni la instalación de Windows Vista, ni las sustituciones posteriores de componentes me han causado ningún problema de drivers que no pudiera solucionar fácilmente.

Pero estaba diciendo que me había decidido a realizar una prueba "en vivo" de Linux. Lo veremos en el próximo "post".

miércoles, 24 de octubre de 2007

"Leyendas urbanas" sobre Linux. (Primera parte)

Leía no hace mucho en una revista dedicada al mundo del pc, que dedicaba un extenso artículo a Linux, que existen en torno a él una serie de "leyendas urbanas", y citaba una serie de ellas.

En este momento creo disponer del "poso" suficiente de conocimientos, después de una prueba mínima de tres distribuciones, para opinar sobre dichas "leyendas urbanas"; lo que sigue debe tomarse como lo que es: la opinión de un usuario "de a pie" que se acerca a Linux sin conocimientos previos, o con ellos muy limitados.

Por esta razón, no intentaré discutir ningún razonamiento técnico que explique por qué las cosas son así en Linux y no pueden ser de otra manera.

No, el usuario "de a pie" no tiene por qué entender esos razonamientos, ni le importan. El usuario "de a pie" quiere una máquina (probablemente a muchos se les escape el significado de las palabras "Sistema Operativo") con la que pueda trabajar desde el principio, con el mínimo posible de conocimientos previos.

"Linux es algo hecho por técnicos para técnicos".

Lamentablemente, debo apoyar la afirmación. Y me baso en varias razones fundamentales:

  • El continuo recurso a la consola o terminal para poder realizar acciones triviales, como puede ser la instalación de una aplicación. Ello exige del usuario el conocimiento previo, al menos, de un conjunto básico de comandos y sus parámetros y modificadores. Esto está pensado por y para técnicos, no para gente corriente.

  • El sistema de división en paquetes de los módulos y aplicaciones, y la dificultad de su identificación y comprensión. El usuario "de a pie" se ve confundido, desorientado y sobrepasado con los paquetes y sus dependencias. Él sabe de funcionalidades: quiere instalar una aplicación de fax, pongamos por caso, y no sabe (ni debería por qué tener que saber) qué paquetes, con sus dependencias correspondientes, debe instalar para conseguir lo que quiere. Eso, debería resolverlo por él el Sistema Operativo.

  • Las diferencias entre las distintas distribuciones. Por poner un ejemplo, algunas admiten los paquetes en formato .rpm o .deb, pero no todas. Ciertas distribuciones colocan determinados archivos en una carpeta, mientras que otras distribuciones eligen otra diferente. El usuario sin conocimientos profundos se siente confundido ante instrucciones de instalación, por poner un caso corriente, del estilo... si la distribución es "A", entonces tendrá que crear la carpeta... Pero si es "B", la carpeta será...

  • La incorrecta, parcial o inexistente traducción al castellano de aplicaciones y ayuda. Hay quienes pensamos que constituye una desgracia el poco conocimiento de idiomas de los españoles en general, pero es un hecho; esto añade en muchos casos un plus de dificultad a la hora de "hacerse" con una distribución. E incluso otros, entre los que me cuento, no tenemos ese problema o nos afecta en grado mínimo, pero queremos ver TODO en español en nuestra máquina, sin que la comprensión de un texto de ayuda en inglés nos suponga un plus de esfuerzo, pongo por caso.

  • La pérdida de control sobre el espacio de su disco duro. El particionado de Linux es un verdadero arcano para el no iniciado, que hará muy bien en permitir que el procedimiento de instalación lo haga por él. Pero... no hay una representación gráfica en los "n" navegadores de archivos de Linux de esa distribución física del espacio del disco duro, con lo que el usuario novel puede estarse quedando sin espacio en "/hdxx", pero tener "/hdxx" vacío, y no tiene medio de saberlo. Y como se le ocurra la malhadada idea de cambiar eso sin conocer sus consecuencias, se puede encontrar en serios problemas. Diré algo más: "/hda1" es algo críptico para el usuario de a pie, así como los nombres de carpetas: /etc, /bin, /home… El utilizaría nombres como "Datos" o "Sistema", y solo así sabría de qué está hablando, y para qué se utiliza. Esto es otro ejemplo arquetípico de algo hecho por técnicos para técnicos.

Hablando de espacio en disco: tropecé por casualidad en Ubuntu 7.04 con una curiosa utilidad, el "Analizador de uso de disco":

No dudo ni por un momento que a un técnico esta montaña de datos le debe ser de gran utilidad. Pero no responde de forma clara y sencilla a las preguntas de un neófito:

  • ¿En cuántas particiones está dividido mi disco físico?

  • ¿Qué espacio tiene asignado cada una de ellas?

  • Y de este espacio asignado, ¿qué parte está libre?

  • ¿En cuál de estas particiones reside mi carpeta personal?

Ya sé: para un iniciado estas preguntas son estúpidas. Pero cuando un principiante quiere respuestas, se encuentra con cosas como esta:

http://xinfo.sourceforge.net/documentacion.php?ver=particiones

...que no sé si informan o confunden aún más.

Aparte del anterior, ejemplos de muchas de estas cosas los hay "a patadas" en mis anteriores post. Voy a refrescaros la memoria con uno de ellos, que me trajo por la calle de la amargura:

Salvo en Ubuntu 7.04, la instalación de la aplicación "Vmware Tools", necesaria para mi infraestructura de pruebas, ha constituido un verdadero calvario, y su ausencia me ha complicado la vida extraordinariamente.

Llegaba a un punto en el que la consola me informaba de que no existía determinada carpeta donde el procedimiento de instalación esperaba encontrar las "fuentes" del kernel, y me daba la opción de indicar la ruta o "path" correspondiente. Y obviamente, perdí mucho tiempo intentando averiguar dónde se habían ubicado en esa distribución concreta.

Bien, cuando me sucedió esto con Mandriva 2007 Spring, después de otro tropezón idéntico con Open Suse 10.02, me puse seriamente a tratar de solucionarlo, y tras echarle tiempo de investigación, descubrí que la carpeta no existía... porque no tenía instaladas las dichosas "fuentes" del kernel.

Quizá para conocedores esto sea de lo más evidente, pero yo soy un usuario "de a pie".La instalación de esas "fuentes" constituyó el mejor (peor) ejemplo de lo que estaba diciendo: busqué "kernel" en el "Instalador de software" (como quiera que se llame) y aparecieron una serie de paquetes cuya finalidad no podía casi ni adivinar, con la explicación de los mismos… en inglés. Finalmente, había dos paquetes que aparentemente eran lo que necesitaba. Pero, ¿cuál? ¿O quizá ambos? ¿U otro que no había visto y que incluso podía no llevar "kernel" en su nombre?

Pregunta dirigida a los conocedores de Linux: ¿os parece medio normal siquiera, que un usuario "de a pie" tenga que pasar por todo esto para instalar una aplicación? Diría más aún: ¿creéis que es lógico que para instalar una aplicación haya que compilarla con el kernel concreto? Y, por lo que he visto en la Red, hay muchas aplicaciones que deben instalarse de este modo.

Y ahora, de seguro podríais darme mil y una razones técnicas, entre otras posiblemente que así consume menos recursos y es más eficiente y rápido... Las acepto todas, pero yo estoy hablando de algo distinto.

De lo que estoy hablando, es de que todas esas particularidades deben ser transparentes para el usuario "de a pie", y son los desarrolladores de kernel y paquetes quienes tendrían que hacer lo necesario para que todo esto funcionara con la mínima intervención del usuario, que idealmente solo tendría que hacer doble click, en no importa qué distribución o escritorio, sobre el icono, con no importa qué extensión, o sin ella, que representa un archivo, para que la aplicación correspondiente se instalara.

En el extremo, y ya que resulta tan imprescindible disponer de las susodichas "fuentes", instalarlas desde el principio con la distribución, para evitar problemas al usuario. Se ocupa un poco más de disco, pero vale mucho más en mi opinión el tiempo, el esfuerzo y la frustración que se siente ante lo que no puedo calificar sino como un despropósito.

Otro botón de muestra: cuando comencé a darme de cabezazos contra la configuración de Samba, suspiraba por disponer de una aplicación gráfica que me permitiera realizar los cambios precisos.

No soy yo únicamente el que tiene serios problemas con ello. Buscar en Google "configurar samba", y encontraréis 714.000 referencias "aproximadamente".

Finalmente, encontré una de esas aplicaciones: se llama GSAMBAD, y la descubrí cuando estaba probando la distribución Ubuntu 7.10.

Claro que... Mi concepción de “aplicación gráfica” es otra, influida en mi ignorancia sobre Linux por el concepto “asistente” en Windows. Y GSAMBAD no es un “asistente”. Un par de imágenes valen más que mil palabras:

¿Qué estamos viendo? Una aplicación que no resuelve la complejidad de la configuración de Samba, sino que se limita a poner cuadros de texto para cada uno de los parámetros posibles. Y quizá (no lo sé) incluso puede que realice una mínima verificación de lo que se escribe. ¡Para ese viaje, no se precisan alforjas!

Lo que se necesita es una aplicación que, mediante preguntas simples que el usuario de a pie sepa responder, vaya modificando internamente los diferentes parámetros del archivo smb.conf. Y con explicaciones claras y sencillas en las diferentes ventanas, no en la ayuda, sobre el significado de cada uno de los datos y sus posibles valores.

¿Que probablemente un “asistente” así sería inviable para plasmar en él todas y cada una de las complejidades de Samba?

Cierto. Pero mirad en los foros como yo he hecho: lo que un "usuario de a pie" quiere hacer es montar una pequeña red local, puede que con alguna máquina Windows (o no) para compartir entre ellas datos y posiblemente una impresora. A esto es a lo que debería dar respuesta. Y para el resto de posibilidades, solo al alcance de técnicos con profundos conocimientos de comunicaciones, está la edición a mano de smb.conf.

Pero... no he visto cosas así en Linux. Solo consola y más consola, y esfuerzos muy loables de técnicos que saben muchísimo de Linux, para dar aspecto gráfico... a los mismos parámetros que se pueden escribir sencillamente mediante un procesador de textos.

De nuevo, algo hecho por técnicos (que no tienen en mente al hacerlo al usuario "de a pie") y por ello, para técnicos.

Y, ya que hablo de smb.conf. Si lanzas un editor de textos desde el menú, te encontrarás con la desagradable sorpresa de que no te permite modificarlo. Yo lo tuve muy claro: abrí una consola, en ella sesión como superusuario, y lancé “a pelo”, por su nombre, el editor.

Veamos: hay un archivo que debe modificarse para adaptarlo. ¿Por qué, en lugar de impedírseme y obligarme a dar un rodeo (que como siempre, pasa por la consola) no se me advierte simplemente mediante un mensaje de que pretendo hacer algo que comporta cierto riesgo, y se me permite aceptar o cancelar la edición?

De veras, me pongo en los zapatos de un usuario sin conocimientos, y probablemente habría tenido que desistir en ese punto.

Podría seguir, pero lo dejo aquí por ahora.

martes, 23 de octubre de 2007

29. Conectando en red dos máquinas Windows Vista.

Se trata de una prueba, -que realizo únicamente porque la hice en las tres distribuciones Linux-, que no sé si calificar de "jugar con ventaja".
No tengo la menor idea de los procedimientos a realizar para conectar entre sí dos máquinas Linux, yo no fui capaz de hacerlo; pero lo que me quedó claro es que no es en absoluto tan sencillo como lo que vais a ver.
Además, la experiencia me ha demostrado también que conectar una máquina Linux a una red Windows, lo es todo menos trivial: hay una pieza de software en medio, "Samba", que a mí al menos me ha resultado "indigesta".
Pero, sea jugar con ventaja o no, aquí está:
Sin ninguna preparación previa, abro la carpeta "Red" en la máquina vitual. Hay dos iconos, "AP1", que corresponde a la máquina virtual, y "DELL-PC", la máquina real Windows.
Doble click sobre el icono "DELL-PC". Windows Vista "real" solicita usuario y contraseña:
Y me muestra todos los recursos compartidos en la máquina Windows "real":
Doble click sobre la carpeta "Software repository", y me muestra su contenido:
Realizo lo mismo en la máquina Windows "real", y aparecen los mismos iconos, solo que en orden inverso:
Doble click sobre el icono "AP1", y Windows Vista (de la máquina virtual) solicita identificación de usuario y contraseña:
Y me muestra los recursos compartidos:
Y eso es todo.

Normalmente, cuando se realiza una comparación entre Linux (cualquier distribución)y Windows Vista, la discusión suele centrarse en si ésta o aquella ocupan tanta o cuanta memoria, en los recursos consumidos... en cuestiones técnicas, que solo son relevantes si se intenta instalar Windows Vista en un Pentium III con 512 Mb. de memoria o, en general, en una máquina que no cumple los requerimientos para su instalación. Creo haber dicho en algún momento que yo intenté instalar Ubuntu 7.04 en mi antediluviano portátil (que ya no utilizo) PII 166 Mhz. con 256 Mb. de memoria, y no pude.
Pero bien, admito, porque es cierto, que Windows Vista necesita "más máquina" en general que cualquier distribución Linux.
Yo no me he centrado en eso en ningún momento, sino en otra cosa: en la mayor o menor facilidad de manejo de un Sistema Operativo, sobre todo para el usuario principiante. Y ahí, -no tenéis más que leer mis experiencias con las tres distribuciones Linux-, Windows Vista gana "de calle":
  • En toda la prueba con Vista, solo he hecho uso del ratón. El teclado únicamente ha sido necesario para introducir desde una máquina las contraseñas de acceso a los recursos de la otra.
  • Por supuesto, la "consola" (la ventana de "Símbolo del Sistema" en el argot Windows) ni olerla. El Explorador de Windows, totalmente innecesario. Instalar software adicional, para nada. Todo lo que he necesitado es parte del Sistema Operativo, y se instala con él.
  • El automatismo de todas las pruebas en Vista, queda más patente si se comparan con toda la confusión de paquetes y sus formatos, compilaciones... experimentada a lo largo de las mismas en las tres distribuciones Linux.
Y lo voy a dejar aquí. Cada uno, de acuerdo con su disponibilidad económica, sus aficiones o gustos particulares, y el destino que le de a su máquina -entre otros factores-, es libre de elegir lo que quiera o pueda.

28. Instalando una impresora en Windows Vista.

Me limito a encender la impresora. La máquina Virtual Windows detecta la conexión, y aparece un "bocadillo" de Vista, indicando que inicia la carga de controladores:
Windows Vista solicita autorización para buscar e instalar dichos controladores. Hago click sobre "Buscar e instalar el software de controlador (recomendado):
Hago click sobre el icono animado, y se me muestra una pequeña ventana que ilustra el avance de la tarea:
Y termina la instalación:
El acceso a Windows Update en busca de controladores ha penalizado el tiempo necesario para la instalación que, no obstante, se ha completado en algo menos de 6 minutos, sin intervención alguna de mi parte.
La carpeta "Impresoras" muestra la HP PSC 2355, más otra impresora añadida por Vmware, de cuya existencia no tenía la menor noticia y cuya función ignoro.
Abro la página de propiedades de la impresora, y pulso el botón "Imprimir página de prueba":
El Sistema indica que se ha enviado la página a la impresora, que en este momento, efectivamente, está imprimiendo.
Voy a probar a continuación el scanner. Instroduzco la página recién impresa bajo la cubierta del visor, cargo la aplicación "Fax y scanner de Windows", y pulso en la ventana sobre "Nueva digitalización":
Aparece la ventana de digitalización. Pulso "Vista previa", y en el cuadro correspondiente (a la derecha) aparece la página recién digitalizada:
Doy por finalizada la prueba: impresora y scanner funcionan a la perfección.
Nota al margen: En la recién aparecida versión 7.10 de Ubuntu, la instalación de la misma impresora es prácticamente igual de automática que en Windows Vista. De la misma manera, y dado que el paquete HPLIP contenido en la distribución corresponde a la última versión, tanto la impresora como el scanner funcionan perfectamente.

27. Instalando mi segunda aplicación en Windows Vista.

Adobe trata de modo diferente la instalación de Reader en Windows Vista, por lo que este paso es en realidad un compendio de "Navegando y descargando..." e "Instalando mi segunda aplicación..." tal y como lo dividí en las máquinas Linux.
Lanzo Internet Explorer...
Y busco en Google el enlace a la página de descarga:
Al pulsar "Continuar" en esa página...
...aparece una advertencia de seguridad: la página está intentando instalar un control ActiveX. Acepto su instalación:
Nueva advertencia de seguridad: Windows Vista solicita autorización para instalar un programa:
Adobe Download Manager intenta la conexión...
...y descarga la aplicación. Dos barras de avance van indicando el progreso de la operación:
Finalizada la descarga, y sin ninguna acción por mi parte, se inicia la instalación:
Las típicas ventanas que muestran el progreso...
Y la instalación finaliza. Tiempo total: 4:30 minutos.
La instalación ha dejado un acceso directo (lanzador) en el escritorio (que eliminaré acto seguido; me molesta tener el escritorio plagado de iconos)...
Así como en el menú inicio:
Lanzo la aplicación:
Simple y rápido.

Nota al margen: Adobe acaba de liberar la versión 8 de Adobe Reader para Linux... en inglés.